lunes, 2 de julio de 2012
Científicos critican falta de urgencia en acuerdo Río+20
SCIDEV. Aisling Irwin. 25 junio 2012
[RIO DE JANEIRO] La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible (Río+20) culminó el pasado viernes (22 de junio) con un acuerdo internacional sobre la necesidad de que todos los países se comprometan a lograr un desarrollo sostenible.
El acuerdo inmediatamente fue atacado desde diversas orillas por su falta de detalle sobre cómo lograrlo, y la ausencia de compromisos financieros por parte del mundo desarrollado.
Los críticos de las comunidades científicas y técnicas también señalaron que carece de un adecuado reconocimiento sobre la importancia de la ciencia para alcanzar el desarrollo sostenible, y de detalles sobre los mecanismos para facilitar la transferencia de tecnología requerida para hacerlo posible.
Sin embargo, el acuerdo podría conducir a una interrelación más sólida entre ciencia y política. Y las promesas voluntarias anunciadas al margen de los procedimientos formales de la conferencia, podrían, si se concretan, impulsar significativamente las tecnologías sostenibles en el mundo en desarrollo.
Algunos de los 188 jefes de estado y gobiernos, así como ministros, se reunieron durante tres días (20 a 22 de junio) en Río+20, Brasil, para aprobar el documento final de 53 páginas, El futuro que queremos.
Esta Cumbre fue diferente en importantes aspectos de su predecesora, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Ambiente y Desarrollo o Cumbre de la Tierra, realizada en 1992 también en Río de Janeiro.
El resultado de la reunión anterior fue una amplia declaración de intenciones, sin personalidad jurídica, y de la que nunca se esperó oficialmente que incluyera compromisos de nuevos financiamientos.
En cambio, la meta de Río+20 era abordar formas de implementar la agenda de desarrollo sostenible acordada en 1992 pero que sigue sin cumplirse en gran parte, así como afrontar temas ambientales, sociales y económicos que han surgido desde entonces.
En diversos temas, el documento dejó desconcertadas a las comunidades científicas y de ingeniería.
Por ejemplo, los científicos esperaban que el texto expresara la urgencia, basada en la experiencia acumulada, de que muchos de los sistemas del planeta están ahora bajo una peligrosa presión que amenaza el número de peces y las cadenas terrestres de alimentos.
Pero resultó imposible conciliar este aspecto en una declaración, ni su apoyo implícito para limitar el crecimiento económico, con el objetivo principal, a saber cómo sacar a más de mil millones de personas de la pobreza extrema, una tarea para la cual muchos dicen que el crecimiento económico sigue siendo esencial.
En consecuencia, el resultado probablemente sea “el desarrollo sostenible como de costumbre” en vez de una acción en la escala que la evidencia científica exige ahora, dijo Gisbert Glaser, asesor principal del Consejo Internacional de Ciencia (ICSU por sus siglas en inglés).
Las comunidades de investigación también se quejaron de que no se le haya dado a la ciencia la misma importancia como componente sustancial de las soluciones de desarrollo sostenible como sí se hizo en los documentos generados en la cumbre de 1992.
Específicamente, ninguna sección del documento final incluye la palabra “ciencia” como título.
“Simplemente, no entendemos por qué el documento no tiene una sección sobre ciencia. Esta carencia envía un muy desafortunado mensaje a la comunidad científica global y a sus patrocinadores”, dijo Steven Wilson, director ejecutivo de ICSU.
Sin embargo, el acuerdo proporciona una serie de posibilidades que permiten una mejor integración de la ciencia en las decisiones políticas.
En particular, las naciones “invitan” a la Asamblea General de la ONU a “actualizar” y “fortalecer” el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) con sede en Nairobi, proceso que probablemente otorgue al programa un financiamiento más seguro y composición universal.
Actualmente, el PNUMA depende básicamente de las contribuciones voluntarias y de un consejo de gobierno compuesto por 58 estados miembros de la ONU.
Los cambios en el PNUMA incluirán una relación más fuerte entre ciencia y política para mejorar la toma de decisiones basada en evidencias. El PNUMA también difundirá información ambiental basada en evidencias, desarrollará capacidades en los países, y apoyará y facilitará el acceso a tecnologías sostenibles.
La reunión también decidió reemplazar la Comisión de Desarrollo Sostenible (CDS por sus siglas en inglés) —entidad establecida en 1992 para asegurar el seguimiento efectivo de la primera Cumbre de la Tierra— por un ‘foro de alto nivel político’, que tendrá mayores competencias para garantizar el cumplimiento de los compromisos de desarrollo sostenible.
El futuro que queremos señala que el nuevo foro “podría” fortalecer la relación ciencia/política “a través de la revisión de la documentación que reúna la información y las evaluaciones dispersas... bajo la forma de un informe de desarrollo global sostenible”.
Y las naciones acordaron iniciar un proceso para la creación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), en los que la comunidad científica estará “plenamente involucrada”.
Las constantes referencias del documento a la necesidad de crear capacidades científicas en los países en desarrollo presionará a los gobiernos, donantes de la ciencia y organizaciones de las Naciones Unidas a hacer más al respecto, afirmó Glaser.
Sin embargo, varias referencias en el documento sobre la importancia de la tecnología para ayudar a los países en desarrollo a satisfacer sus necesidades económicas, sociales y ambientales han recibido críticas en dos frentes.
En términos generales, de acuerdo a varias ONG, esas referencias dan la impresión de que muchos problemas de sostenibilidad pueden resolverse con “soluciones tecnológicas”.
En contraste —y sin que el documento lo mencione— el pensamiento reciente sobre el cambio global dentro de las comunidades de investigación las ha conducido a replantearse sus programas como empresas multidisciplinarias más adecuadas para enfrentar los complejos problemas inherentes a la consecución de una economía verde.
“Es bueno apoyar el lenguaje sobre tecnología (en el texto final), nosotros lo apoyamos totalmente”, señaló Glaser.
“Sin embargo, también necesitamos nuevos conocimientos de la economía verde, por ejemplo (lo que viene de) las ciencias sociales, ciencias de la conducta y del conocimiento de los patrones de consumo. Y no hay nada en el texto final que diga que necesitamos ese nuevo conocimiento”, añadió.
Una segunda crítica es que no hubo acuerdo sobre las formas de entregar la transferencia de tecnología a través de mecanismos no comerciales (un fondo internacional, por ejemplo).
Este sentimiento fue expresado de manera particularmente fuerte por el Grupo de los 77 (una coalición de países en desarrollo diseñada para promover los intereses económicos colectivos de sus miembros ante las Naciones Unidas).
Sobre este tema, el texto simplemente pide a la ONU identificar los posibles pasos para mejorar el acceso de los países en desarrollo a las tecnologías limpias, y formula recomendaciones a su 67º Asamblea General, que se realizará en setiembre de este año.
El texto ha “pasado por alto” temas fundamentales para los países en desarrollo, como el financiamiento de la transferencia tecnológica, precisó Quamrul Chowdhury, principal negociador del Grupo de los 77+China.
En una nota más prometedora, desde el primer momento de las negociaciones, el secretario general de Río+20, Sha Zukang, pidió a los gobiernos, bancos de desarrollo, sector empresarial y grupos de la sociedad civil registrar voluntariamente sus compromisos como una forma de eludir los retos de los acuerdos multilaterales.
Para el viernes por la noche, el “compendio de compromisos” contaba con 692 promesas, con un estimado de US$513 mil millones movilizados a partir de los 13 compromisos principales.
Parte de este dinero será usado para financiar el uso de tecnologías más sostenibles, incluyendo un gran compromiso de un consorcio de bancos de desarrollo para financiar el transporte sostenible.
‘Energía Sostenible para Todos’, un proyecto lanzado por el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, que aspira a lograr, para 2030, metas en el acceso y eficiencia de la energía y en energías renovables, recibió compromisos por valor de más de US$50 mil millones de parte de empresarios e inversionistas.
La ONU anunció que más de 50 gobiernos de África, Asia, América Latina y de los pequeños estados insulares en desarrollo están llevando a cabo planes y programas de energía.
Al comentar los resultados globales de Río+20, Helena Nader, presidenta de la Asociación Brasileña para el Progreso de la Ciencia, dijo que estaba desilusionada con el documento final.
“Es débil —carece de enfoque— y tiene importantes lagunas”, precisó Nader, y añadió que no reflejaba de manera adecuada la gran cantidad de trabajo que se realizó para producirlo. “Es un paso atrás. La ciencia casi no existe a lo largo del documento”, subrayó.
Achim Steiner, director ejecutivo del PNUMA, admitió que varios científicos verán el documento final como un fracaso en su intento por “(cambiar) nuestra trayectoria en los años venideros”. Sin embargo, añadió, el documento guarda “una riqueza oculta que nos permitirá seguir adelante en muchas actividades”.
martes, 13 de diciembre de 2011
MOLÉCULA Y HALLAZGO DEL AÑO

Diciembre es el mes que trae consigo amor, paz y esperanzas de un mundo mejor, es el mes de las expectativas. Todos los años nos preguntamos: ¿quién será el Hombre del Año o la Mujer del Año? ¿Cuál es la Mejor Película?, etc. Es decir, la prisa con la que vivimos nos hace inclinarnos, muchas veces, a describir personalidades, artistas, eventos, en lugar de analizar los problemas, quedando así relegada a un segundo plano la búsqueda del progreso.
Muy pocas personas conocen sobre la existencia de nominaciones a “Molécula del Año”, tampoco se conoce que desde 1989 la prestigiosa revista ”Science” ha escogido la ganadora y que, a partir del año 2002, el galardón de la “Molécula del Año” es otorgada por la “International Society for Molecular and Cell Biology and Biotechnology Protocols and Researches” (ISMCBBPR).
La “Molécula del Año” simboliza un descubrimiento o una técnica que puede involucrar a muchas moléculas, pero el premio implica escoger una que tenga la posibilidad de tener una gran influencia en la historia. Además, representa un símbolo que hace honor al proceso del progreso de la humanidad en lugar de a una personalidad. La mayoría de los descubrimientos, en las distintas ramas del saber, son el resultado de las acciones de muchos individuos, uno de los cuales puede contribuir más que otros.
AÑO MOLÉCULA DEL AÑO
1989 PCR y DNA Polimerasa.
1990 Diamantes sintéticos.
1991 Nanotubo de carbono.
1992 Óxido nítrico.
1993 Gen p-53.
1994 Enzimas reparadoras del ADN.
1995 Condensado de Bose-Einstein.
En 1996 la Revista “Science” decidió cambiar el nombre de “Molécula del Año” por el de “Hallazgo del Año”, donde se seleccionan los 10 grandes descubrimientos científicos de cada año. Los nuevos conocimientos que se traducen en general en calidad de vida, se pueden usar para bien o para mal, puede destruirse de manera justa o injusta, pero el desafío de los científicos es la generación de nuevos conocimientos. El deber de la sociedad es usar los descubrimientos para el bien de todos.
AÑO HALLAZGO CIENTÍFICO DEL AÑO otogado por “Science”
1996 Estudio Completo del HIV.
1997 Oveja Dolly.
1998 Materia oscura (aceleración del Universo).
1999 Células Madres.
2000 Secuenciación del Genoma Humano.
2001 Nanocircuitos.
A partir del año 2002 se designan tanto la “Molécula del Año” como el “Hallazgo Científico del Año”. Este premio es ampliamente conocido y es una de las distinciones más reconocidas en ciencias. El siguiente cuadro resume las moléculas ganadoras y el primer lugar del hallazgo de cada año.
AÑO MOLÉCULA DEL AÑO(ISMCBBPR)
2002 Ácido all-trans retinoico.
2003 Vacuna para el Virus Ebola.
2004 Ribósido-ácido imidazol acético.
2005 4E10.
2006 hsa-mir-155 y hsa-let-7a-2.
2007 PKD2L1.
2008 Anti-SAG 421-433 catalítico IgA.
2009 Transposones (Bella Durmiente)
2010 FOXM1
HALLAZGO CIENTÍFICO DEL AÑO (Science)
2002 Variantes del ARN.
2003 Energía oscura.
2004 Aterrizaje en Marte de un robot.
2005 La Evolución en Acción.
2006 Solución de la Teoría de Poincaré.
2007 Variación en los Genes Humanos.
2008 Reprogramación Celular.
2009 Ardipithecus ramidus.
2010 Máquina Cuántica.
Tomado de: Agenda Química Virtual N° 50. Lisveth FLores PhD. UNALM.
lunes, 28 de noviembre de 2011
Los países industrializados comienzan la Cumbre del Clima bloqueando el acuerdo
La federación internacional llama a los gobiernos a frenar a los países que quieren debilitar el marco multilateral de las negociaciones y evitar las reducciones legalmente vinculantes de gases de efecto invernadero para salvar el clima. Japón, Estados Unidos y Canadá están presionando para liquidar el Protocolo de Kyoto y reemplazarlo por un modelo débil basado en promesas.
El Protocolo de Kyoto es la parte más delicada en las negociaciones de Durban. En 2012 dejará de estar vigente y es necesario alcanzar un acuerdo que cubra el segundo periodo de compromiso del Protocolo. Pero también hay que solucionar una serie de cuestiones como los vacíos legales de Kyoto, o los objetivos de mitigación muy por debajo de las necesidades actuales.
Los países que rechazan formar parte de este acuerdo, no contemplan además alcanzar un pacto jurídicamente vinculante antes de 2020. "Si este acuerdo llega tan tarde, nos dirigimos hacia las consecuencias más graves del cambio climático. El no disponer de un acuerdo multilateral internacional significa que los países más contaminantes seguirán calentando el planeta", señaló Alejandro González, responsable del área de Cambio Climático y Energía de Amigos de la Tierra.
Por su parte Nnimmo Bassey, presidente de Amigos de la Tierra Internacional, considera que "un fracaso en Durban es un crimen contra la humanidad y el triunfo de la industria y las grandes corporaciones por encima de las personas. La poca ambición de los países ricos es la sentencia de muerte para África".
Igual que en Sudáfrica la gente, las comunidades acabaron con el apartheid, son las personas las que pueden movilizarse y organizarse para transformar el mundo y anteponer los intereses de la gente a los económicos. En Durban los delegados ya están sintiendo la presión de las voces de la sociedad civil que reclaman justicia climática dentro y fuera de la cumbre.
Fuente: ECOTICIAS 28/11/2011
El Protocolo de Kyoto es la parte más delicada en las negociaciones de Durban. En 2012 dejará de estar vigente y es necesario alcanzar un acuerdo que cubra el segundo periodo de compromiso del Protocolo. Pero también hay que solucionar una serie de cuestiones como los vacíos legales de Kyoto, o los objetivos de mitigación muy por debajo de las necesidades actuales.
Los países que rechazan formar parte de este acuerdo, no contemplan además alcanzar un pacto jurídicamente vinculante antes de 2020. "Si este acuerdo llega tan tarde, nos dirigimos hacia las consecuencias más graves del cambio climático. El no disponer de un acuerdo multilateral internacional significa que los países más contaminantes seguirán calentando el planeta", señaló Alejandro González, responsable del área de Cambio Climático y Energía de Amigos de la Tierra.
Por su parte Nnimmo Bassey, presidente de Amigos de la Tierra Internacional, considera que "un fracaso en Durban es un crimen contra la humanidad y el triunfo de la industria y las grandes corporaciones por encima de las personas. La poca ambición de los países ricos es la sentencia de muerte para África".
Igual que en Sudáfrica la gente, las comunidades acabaron con el apartheid, son las personas las que pueden movilizarse y organizarse para transformar el mundo y anteponer los intereses de la gente a los económicos. En Durban los delegados ya están sintiendo la presión de las voces de la sociedad civil que reclaman justicia climática dentro y fuera de la cumbre.
Fuente: ECOTICIAS 28/11/2011
jueves, 7 de julio de 2011
BAHIA SAN FERNANDO SE CONVIERTE EN UNA NUEVA AREA NATURAL PROTEGIDA APROBADA HOY EN CONSEJO DE MINISTROS

En Consejo de Ministros se aprobó hoy como una nueva Área Natural Protegida a la “Bahía San Fernando”, ubicada en el distrito de Marcona, provincia de Nazca en el departamento de Ica; la aprobación responde a la propuesta realizada por el Ministerio del Ambiente a través del SERNANP. Con esta son 119 las áreas naturales protegidas en el Perú, entre áreas de Administración Nacional, Regional y Privadas.
El objetivo de este cambio de categorización de “Zona Reservada” a “Reserva Nacional San Fernando” es conservar la diversidad biológica, cultural y paisajística de los ecosistemas marino costeros que forman parte de la ecorregiones de mar frio de la corriente peruana y del desierto pacifico templado cálido, así como promover el uso sostenible de los recursos naturales, contribuyendo al bienestar de la población local y el de sus futuras generaciones.
En esta hermosa bahía se han identificado alrededor de 90 especies de plantas, con altos niveles de endemismos y amenaza, una alta diversidad de aves y la existencia de un corredor biológico donde se ha encontrado la presencia de especies de origen andino en las lomas, como el guanaco, el zorro andino, el gato andino, puma, el cóndor andino, entre otros.
Cabe señalar que para este cambio de categorización se formó una comisión en el que participó el SERNANP, PRODUCE, GORE Ica y la Municipalidad Distrital de Marcona (Ica). Dicha Comisión, acordó invitar a la Comunidad de Pescadores de Marcona (COPMAR), al Instituto del Mar del Perú (IMARPE), a la Universidad Nacional San Luis Gonzaga de Ica, así como a la Municipalidad Provincial de Nazca.
Asimismo, se formó un Equipo Técnico de apoyo, el cual se encargó de realizar los estudios sobre recursos naturales, así como los derechos reales existentes en la zona, cabe destacar que con esta nueva Reserva Nacional, contamos con 154 716,37 ha destinadas a seguir manteniendo y generando riqueza en base a nuestro legado natural.
San Isidro, 6 de julio de 2011
Oficina de Comunicaciones
Ministerio del Ambiente
jueves, 3 de marzo de 2011
Residuos sólidos hacia un relleno sanitario, un anhelo para los iqueños.

Por: Elvis Peralta Roldán
El problema de los residuos sólidos, tanto desde su generación hasta su disposición final, es común en toda ciudad ya sea grande o pequeña, y no diferencia países desarrollados o subdesarrollados, y es que la cantidad generada de residuos ha aumentado no sólo por causas de crecimiento demográfico, si no, por el cambio de patrones de consumo generados a su vez por el cambio de costumbres, y esto sumado a las efectivas estrategias de comercialización basados en el marketing y otros métodos que más allá de ofrecer el producto, venden agregados llamativos o atractivos, lo que al final sólo incrementará el volumen de nuestros deshechos.
Actualmente, Ica vive un proceso de cambio conductual de su gente y es que el boom de la agroexportación sumado a la creciente actividad de construcción, ha facilidado el acceso de recursos a gente que antes no la tenía y en alguna forma a incrementado su nivel de calidad vida, y esta capacidad de gasto que ahora tienen los iqueños, influye en su consumo siendo el factor atractivo de las grandes empresas de cadenas internacionales que ofertan quizás, productos que el común de los iqueños no acostumbraban adquirir.
Sin embargo, ¿Ica esta preparada para soportar la creciente e intensa generación de residuos?, y esta pregunta talves genera el inicio de la preocupación de dónde se está depositando los residuos generados por todos los iqueños, qué se está haciendo, y si hay problemas, ¿se puede dar solución alguna?.
Sobre la interrogante planteada, es un poco compleja de explicar y se comenzaría por manifestar que los residuos sólidos son objeto de gestión, como los servicios de agua, alcantarillado, electricidad, teléfono, otros. Sin embargo la gente piensa que sólo es la recolección de la basura por parte la municipalidad (o una empresa prestadora del servicio) incurriendo en una equivocación sumado a la creencia que sólo el organismo edil es responsable de la limpieza y el destino de los residuos. La gestión de los residuos es muy compleja pasando desde la recolección, limpieza, transporte y disposición final, entendiéndose que para cada etapa se destina cantidades de dinero y que no es un asunto tan sencillo.
Empezando que nosotros como consumidores no estamos educados, debiendo diferenciar los productos que realmente necesitamos y de ellos lo que realmente vamos a aprovechar y no los agregados insulsos que no servirán llámese empaques, envolturas, adornos, que al final encarecen el producto final que compramos trayendo un gasto a la economía familiar y un impacto sobre sobre la vida útil de los lugares de disposición final, por la alta generación de residuos. Y relacionado a ello debemos tener muy presente que en la fabricación de cualquier producto, se utilizan recursos naturales (como agua, minerales etc.) y energía en grandes cantidades, para obtener en muchos casos un producto cuyo ciclo de vida tiene una duración efímera ya que muy pronto es descartado del circuito de consumo.
Y sobre cuáles son los lugares de disposición final de residuos sólidos, la respuesta: los rellenos sanitarios. Entonces alguien podría imaginar que en Ica tenemos relleno sanitario, la verdad es que no, aquí tenemos un botadero. Entonces se genera otra interrogante ¿cuál es la diferencia entre uno y otro?, sencillamente, el relleno sanitario tiene características específicas. El suelo debe ser impermeabilizado con materiales diversos ya que la basura cuando se descompone genera lixiviados ( unas sustancias contaminantes altamente tóxicas) que pueden infiltrarse al subsuelo incluso a la napa freática; también debe cubrirse con una capa de material del mismo suelo del lugar. Este relleno debe contar con personal especializado para manejar el lugar, se suele realizar la segregación o diferenciación de los residuos llámese en plásticos, latas, vidrios, orgánicos, etc.; es un lugar vigilado en donde cualquier persona no puede ingresar, sólo se recibe residuos de origen municipal, es decir domiciliarios y los de la limpieza de vías públicas, mas no los de origen hospitalarios e industriales; y cuenta con equipos modernos o al menos los necesarios según las características de generación de residuos de una determinada ciudad. Al final, este relleno sanitario al clausurarse, puede ser revestido con plantas y mejorar la calidad paisajística del lugar.
Por otro lado, un botadero, no tiene suelo impermeabilizado, no se realiza segregación, sólo se tapa la basura con tierra, suele existir personas que rebuscan entre los montículos de basura algún residuo que puedan servir sin considerar el alto riesgo de contraer enfermedades ya que se depositan residuos de hospitales que contienen elementos como algodones con sangre, material quirúrgico punzo cortantes, los cuales merecen otro lugar de disposición especial.
El botadero de residuos en Ica se encuentra en la zona conocida como La Huega, lugar cercano a nuestro principal destino turístico “Huacachina” a donde llega basura por los vientos desde el botadero incrementando la cantidad de éstos que los mismos visitantes disponen de manera irresponsable.
Por todo ello, es urgente que las autoridades aceleren el proceso para la construcción del relleno sanitario, un proyecto que ya está en revisión y que el Gobierno Regional ejecutaría en coordinación con la Municipalidad de Ica, y junto a éste, el proyecto de galerías filtrantes para traer agua potable desde Los Molinos para la ciudad de Ica con lo cual se evitaría el gasto por concepto de pago en electricidad el equivalente a veinte pozos y mitigando el gasto de agua del subsuelo; y el proyecto de ampliación de la planta de tratamiento de aguas residuales de Cachiche la cual recibe alto caudal de las aguas negras de la ciudad y no tiene un tratamiento eficiente y así se riegan diversos cultivos siendo fácil suponer las distintas consecuencias que en el corto tiempo se han de manifestar.
A las autoridades se les solicita acelerar los procesos, aprovechar la cooperación internacional presente en Ica con todo su potencial técnico y para transferir conocimientos, coordinar con instituciones profesionales como universidades, institutos, colegios profesionales entre otros porque sabemos de la debilidad en capacidades del sector público, y la coordinación con nuestros congresistas que fueron elegidos para vigilar que en Lima se esté dando la debida importancia a los proyectos generados para el desarrollo de nuestra región.
Foto: Del Diario El Correo.
sábado, 29 de enero de 2011
Decreto de Urgencia (DU) N° 001-2011: preocupante debilitamiento de las certificaciones ambientales en el Perú.
Por: Rodrigo Arce Rojas
Resulta preocupante la publicación del Decreto de Urgencia (DU) N° 001-2011, que dicta disposiciones extraordinarias a ser aplicadas durante el presente año con la finalidad de promover la inversión privada en determinados proyectos de inversión, asociaciones público-privadas y en la concesión de obras públicas de infraestructura y servicios por parte del Gobierno Nacional. Mediante esta norma “las certificaciones ambientales no serán requisito para la obtención de las autorizaciones administrativas de carácter sectorial para el ejercicio de las actividades económicas materia del proyecto adjudicado”.
El DU plantea que “es prioritario facilitar determinados proyectos de inversión que por su importancia se requiere adjudicar en el corto plazo, lo que impone una serie de importantes retos de política pública para los próximos años, exigiendo la adopción inmediata de medidas extraordinarias que deben involucrar incluso la disminución de costos innecesarios, sin que se afecte la transparencia en que esos proyectos deben ejecutarse”. La pregunta inmediata que surge es si facilitar las inversiones privadas implica debilitar el espíritu de las certificaciones ambientales. El país indudablemente requiere de la inversión privada pero esta inversión tiene que ser de calidad por respeto propio y respeto a todos los involucrados, incluyendo al ambiente.
La medida va contracorriente a las tendencias globales de encontrar fórmulas orientadas a la sostenibilidad de cara a la crisis ambiental y el cambio climático. Así podemos apreciar búsquedas en el campo de la economía verde o economía sostenible que tratan de incorporar la dimensión ambiental y social en un marco de sostenibilidad. En ese mismo sentido la Responsabilidad Social Empresarial cobra cada vez mayor vigencia y ocupa un lugar expectante en el intento de reconocer el rol ciudadano de las empresas y su estrecha relación con el bienestar social y el respeto al ambiente.
Una de las tendencias mundiales refiere al mejoramiento de los sistemas oficiales y privados de certificación ambiental. Se destaca también una creciente tendencia hacia el consumo responsable. En este esquema las certificaciones ambientales cumplen no sólo un rol económico sino también de política ambiental orientada a la sostenibilidad.
El Decreto de Urgencia (DU) N° 001-2011 no se ajusta a nuestro marco normativo. La Constitución Política del Perú en su Artículo 67 especifica que el Estado promueve el uso sostenible de sus recursos naturales. La política nacional del Ambiente al hablar de Minería y Energía considera como uno de sus lineamientos de política: “Mejorar los estándares ambientales y sociales de las actividades minero-energéticas, con códigos y normas de conducta concertadas y transparentes, y verificar su cumplimiento”.
La Ley General del Ambiente (Ley N° 28611) considera que los instrumentos de gestión ambiental podrán ser de planificación, promoción, prevención, control, corrección, información, financiamiento, participación, fiscalización, entre otros. Se consideran entre estos instrumentos: la evaluación del impacto, los estándares nacionales de calidad ambiental y la certificación ambiental, entre otros. Estipula que el Estado debe asegurar la coherencia y la complementariedad en el diseño y aplicación de los instrumentos de gestión ambiental. Así mismo, la Ley señala que toda actividad humana que implique construcciones, obras, servicios y otras actividades, así como las políticas, planes y programas públicos susceptibles de causar impactos ambientales de carácter significativo, están sujetas al Sistema Nacional de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA).
Según el Instituto de Estudios Ambientales de la PUCP (2009) la Evaluación de Impacto Ambiental no debe ser entendida sólo como una cuestión de exigencia legal, sino eminentemente a partir del rol que le corresponde como instrumento de gestión ambiental. En tal sentido, su capacidad para predecir impactos, así como de proponer la reducción y control de los mismos de acuerdo a criterios técnicos, productivos y socio ambientales, resulta vital para los procesos del desarrollo sostenible del país.
El objetivo principal de la Evaluación de Impacto Ambiental consiste en reducir al mínimo la degradación ambiental Innecesaria (MINEM, S.f). Por su parte Espinoza (2001) señala que la EIA propugna un enfoque a largo plazo y supone y garantiza una visión más completa e integrada del significado de las acciones humanas sobre el medio ambiente. También implica una mayor creatividad e ingenio y una fuerte responsabilidad social en el diseño y la ejecución de las acciones y proyectos
La promulgación del mencionado Decreto de Urgencia lanza un mensaje contradictorio con las consideraciones para implementar la consulta libre previa e informada en el marco del Convenio 169 de la OIT. Por ello es importante revisar esta norma y por el contrario fortalecer el Sistema Nacional de Evaluación de Impacto Ambiental para guardar coherencia con la Política Nacional del Ambiente.
Bibliografía:
Espinoza, Guillermo. 2001. Fundamentos de Evaluación de Impacto Ambiental. Banco Interamericano De Desarrollo – BID. Centro De Estudios Para El Desarrollo – CED. Santiago – Chile. 183 p.
Instituto de Estudios Ambientales de la PUCP (2009) Instituto de Estudios Ambientales de la PUCP. 2009. Evaluación de Impacto Ambiental. En: Boletín IDEA PUCP. Lima Año 6, N° 59 - setiembre 2009. 10 p.
MINAM, 2009. Política Nacional del Ambiente. Lima, 48 p.
MINEM. S.f. Guía para elaborar Estudios de Impacto Ambiental. Sub-Sector Hidrocarburos Dirección General de Asuntos Ambientales. Lima, 52 p.
Resulta preocupante la publicación del Decreto de Urgencia (DU) N° 001-2011, que dicta disposiciones extraordinarias a ser aplicadas durante el presente año con la finalidad de promover la inversión privada en determinados proyectos de inversión, asociaciones público-privadas y en la concesión de obras públicas de infraestructura y servicios por parte del Gobierno Nacional. Mediante esta norma “las certificaciones ambientales no serán requisito para la obtención de las autorizaciones administrativas de carácter sectorial para el ejercicio de las actividades económicas materia del proyecto adjudicado”.
El DU plantea que “es prioritario facilitar determinados proyectos de inversión que por su importancia se requiere adjudicar en el corto plazo, lo que impone una serie de importantes retos de política pública para los próximos años, exigiendo la adopción inmediata de medidas extraordinarias que deben involucrar incluso la disminución de costos innecesarios, sin que se afecte la transparencia en que esos proyectos deben ejecutarse”. La pregunta inmediata que surge es si facilitar las inversiones privadas implica debilitar el espíritu de las certificaciones ambientales. El país indudablemente requiere de la inversión privada pero esta inversión tiene que ser de calidad por respeto propio y respeto a todos los involucrados, incluyendo al ambiente.
La medida va contracorriente a las tendencias globales de encontrar fórmulas orientadas a la sostenibilidad de cara a la crisis ambiental y el cambio climático. Así podemos apreciar búsquedas en el campo de la economía verde o economía sostenible que tratan de incorporar la dimensión ambiental y social en un marco de sostenibilidad. En ese mismo sentido la Responsabilidad Social Empresarial cobra cada vez mayor vigencia y ocupa un lugar expectante en el intento de reconocer el rol ciudadano de las empresas y su estrecha relación con el bienestar social y el respeto al ambiente.
Una de las tendencias mundiales refiere al mejoramiento de los sistemas oficiales y privados de certificación ambiental. Se destaca también una creciente tendencia hacia el consumo responsable. En este esquema las certificaciones ambientales cumplen no sólo un rol económico sino también de política ambiental orientada a la sostenibilidad.
El Decreto de Urgencia (DU) N° 001-2011 no se ajusta a nuestro marco normativo. La Constitución Política del Perú en su Artículo 67 especifica que el Estado promueve el uso sostenible de sus recursos naturales. La política nacional del Ambiente al hablar de Minería y Energía considera como uno de sus lineamientos de política: “Mejorar los estándares ambientales y sociales de las actividades minero-energéticas, con códigos y normas de conducta concertadas y transparentes, y verificar su cumplimiento”.
La Ley General del Ambiente (Ley N° 28611) considera que los instrumentos de gestión ambiental podrán ser de planificación, promoción, prevención, control, corrección, información, financiamiento, participación, fiscalización, entre otros. Se consideran entre estos instrumentos: la evaluación del impacto, los estándares nacionales de calidad ambiental y la certificación ambiental, entre otros. Estipula que el Estado debe asegurar la coherencia y la complementariedad en el diseño y aplicación de los instrumentos de gestión ambiental. Así mismo, la Ley señala que toda actividad humana que implique construcciones, obras, servicios y otras actividades, así como las políticas, planes y programas públicos susceptibles de causar impactos ambientales de carácter significativo, están sujetas al Sistema Nacional de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA).
Según el Instituto de Estudios Ambientales de la PUCP (2009) la Evaluación de Impacto Ambiental no debe ser entendida sólo como una cuestión de exigencia legal, sino eminentemente a partir del rol que le corresponde como instrumento de gestión ambiental. En tal sentido, su capacidad para predecir impactos, así como de proponer la reducción y control de los mismos de acuerdo a criterios técnicos, productivos y socio ambientales, resulta vital para los procesos del desarrollo sostenible del país.
El objetivo principal de la Evaluación de Impacto Ambiental consiste en reducir al mínimo la degradación ambiental Innecesaria (MINEM, S.f). Por su parte Espinoza (2001) señala que la EIA propugna un enfoque a largo plazo y supone y garantiza una visión más completa e integrada del significado de las acciones humanas sobre el medio ambiente. También implica una mayor creatividad e ingenio y una fuerte responsabilidad social en el diseño y la ejecución de las acciones y proyectos
La promulgación del mencionado Decreto de Urgencia lanza un mensaje contradictorio con las consideraciones para implementar la consulta libre previa e informada en el marco del Convenio 169 de la OIT. Por ello es importante revisar esta norma y por el contrario fortalecer el Sistema Nacional de Evaluación de Impacto Ambiental para guardar coherencia con la Política Nacional del Ambiente.
Bibliografía:
Espinoza, Guillermo. 2001. Fundamentos de Evaluación de Impacto Ambiental. Banco Interamericano De Desarrollo – BID. Centro De Estudios Para El Desarrollo – CED. Santiago – Chile. 183 p.
Instituto de Estudios Ambientales de la PUCP (2009) Instituto de Estudios Ambientales de la PUCP. 2009. Evaluación de Impacto Ambiental. En: Boletín IDEA PUCP. Lima Año 6, N° 59 - setiembre 2009. 10 p.
MINAM, 2009. Política Nacional del Ambiente. Lima, 48 p.
MINEM. S.f. Guía para elaborar Estudios de Impacto Ambiental. Sub-Sector Hidrocarburos Dirección General de Asuntos Ambientales. Lima, 52 p.
viernes, 21 de enero de 2011
La gobernabilidad democrática intercultural desde una perspectiva ambiental

Por: Rodrigo Arce Rojas
Hablar de gobernabilidad democrática intercultural desde una perspectiva ambiental implica como ideal contar con una gestión pública ambiental efectiva con carácter participativo y una sociedad civil empoderada que participa activa y comprometidamente en tal gestión. Implica actuar de manera conjunta con un enfoque de corresponsabilidad en la gestión ambiental. En este esfuerzo de trabajo conjunto se conjuga armoniosamente las dimensiones técnicas, económicas, sociales, culturales y políticas para definir mecanismos, estructuras, procedimientos y reglas para la adecuada toma de decisiones.
Cierto es que ese ideal choca con la realidad no sólo de democracias imperfectas sino también de una serie de dificultades en las que desfilan la corrupción, la falta de transparencia, el clientelismo, el nepotismo y los intereses económicos y políticos que terminan por impactar en diverso grado sobre el ambiente, la confianza y la efectividad de la gestión. Cierto es también que el déficit de ciudadanía, el pragmatismo, el inmediatismo, aunada a la crisis de los partidos políticos, la representatividad política y la devaluación de la palabra, terminan por configurar un escenario complicado en el que la dimensión ambiental avanza en la medida en que lo permitan las fuerzas económicas y políticas. La racionalidad de esta motivación descansa en el hecho que lo ambiental es subordinado al crecimiento económico y el progreso del país.
Frente a tal diagnóstico existen dos formas básicas de reacción de los actores: enfocarse a destruir o abocarse a construir. Ello determina dos tipos básicos de liderazgo: el liderazgo destructor o el liderazgo constructor. Desde una perspectiva integradora pero con enfoque positivo podríamos reconocer un liderazgo transformador orientado a convertir las emociones negativas a emociones catalizadoras de actuación positiva. No se trata de desconocer que hay una realidad difícil pero tampoco se trata de desconocer los avances y más aún la identificación de los grandes objetivos e ideales de sostenibilidad, de justicia y equidad.
Desde la perspectiva de la programación neurolingüística hay una estrecha relación entre mente, cuerpo, fisiología y la palabra. Desde una explicación de ontología del lenguaje las palabras no sólo representan realidades sino que modelan realidades. En este contexto, es importante reconocer que el cerebro no necesariamente contextualiza la palabra sino que asume en toda su dimensión la palabra que escucha o lee. Si se habla de destrucción todas las células del cuerpo se predisponen para la destrucción. Lo mismo, si se habla de construcción todo el cuerpo se predispone para la construcción.
Una perspectiva adicional es que nuestras conductas actuales de adulto no son sino una proyección de nuestra historia emocional registrada en nuestro cerebro y en nuestro espíritu. Una actitud agresora será la expresión de la búsqueda de venganza por agresiones físicas o emocionales recibidas durante nuestra niñez. Por el contrario una actitud constructora será la demostración que independientemente de nuestra historia emocional hemos logrado la armonía necesaria para aportar, para enriquecer, para fortalecer los procesos sociales ambientales independientemente de la gravedad o magnitud de los diagnósticos sociales e institucionales de la gestión ambiental.
Como acertadamente reconoce Omland (2011) si queremos la tan ansiada conciencia colectiva y hacer frente de manera eficaz a la crisis ambiental, empezaríamos por resolver nuestro propio mundo, el mundo de nuestra integridad, cuerpo, mente y sentimientos. La interculturalidad no sólo se refiere a las relaciones positivas con las culturas humanas sino también lograr el acuerdo interno en nuestro propio ser y establecer relaciones de respeto con los seres animados y entes inanimados pero con diferentes grados o niveles de conciencia. De alguna manera compartimos sustancias con las plantas, los animales y las rocas.
Si no somos capaces de reconocer los paradigmas equivocados que sustentan nuestra actitud ambiental podemos llegar a ser presos de estas creencias y de nuestros marcos de valoración. No se trata de discursos o de acciones políticamente correctas o incorrectas, lo que se trata es de reconocer claramente los objetivos, así como los impactos positivos y negativos de nuestra actuación. Tampoco se trata de buenas intenciones, ni la imagen, estamos hablando de la medida en que somos coherentes con los principios de sostenibilidad.
El mundo ya tiene sus problemas como para seguir echando leña al fuego. Apelamos al liderazgo constructor y transformacional de los actores públicos y privados para aportar con efectividad a una gestión ambiental efectiva y el ejercicio pleno de los derechos humanos como parte integral de la dimensión humana y cósmica. Implica ver los problemas como desafíos de creatividad y compromiso para avanzar hacia sociedades sustentables en la que la naturaleza no es motivo de dominio sino de respeto. Somos parte de la naturaleza y la naturaleza no se regocija con células que actúan motivadas sólo por el dolor o nuestros miedos. Las células se motivan con las palabras correctas, con la música apropiada, con los colores apropiados. Con firmeza cuando es necesario y con voz fuerte cuando amerita pero siempre orientados por principios superiores de sustentabilidad y equidad.
(1) A partir de un fructífero diálogo en la Red Perú de Iniciativas de Concertación para el Desarrollo Local. Participaron: Esperanza Castro, Julio Chávez, Harry Cubas, Julio Díaz, Anna María Lauro, Félix Guillén, Carlos Palomino y Carlos Rivera.
(2)Ingeniero Forestal. rarcerojas@yahoo.es
Bibliografía:
Omland, Clara. 2011. Biodiversidad y cambio climático ¿necesidad o solidaridad internacional? Editorial San Marcos. Lima, 242 p.
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